14/7/14

Cuando la Calidad se cambia por Cantidad

Hace unas semanas escribía para el equipo de desarrollo de herramientas educativas "ExamTime" un artículo sobre la Universidad Central de Venezuela a causa de su ya conocida posición 27 en el Ranking Mundial de Universidades de la región Latina. La solicitud que me hacían para publicar un artículo de nuestra casa de estudio resultó ser todo un desafío; escribir una historia "color rosa" en medio de un sin fin de acontecimientos "sombríos" para nuestra historia parecía ser una tarea cuesta arriba, pero el resultado final, al que nombramos "7 razones para ser Ucevista", rindió lo esperado dentro del huracán de noticias desalentadoras.

La pregunta que me hacía era: ¿por qué me resulta tan complicado hablar bien de una Universidad en Venezuela dejando a un lado el orgullo que tengo de ser Ucevista? La respuesta aún no la tengo segura, pero me atrevo a contar mis experiencias buscándola.

Un Profesor de la Universidad de Tokio comentaba en una visita del equipo del BID,  que la gran diferencia entre las Universidades de nuestra región y las de otros países era la poca atención e inversión en el sector de Universidades públicas. Aseguraba que otras economías invertían en dicho sector con la finalidad de mejorar la calidad educativa -no a nivel nacional, sino también a nivel internacional- característica que considero punto inicial de las grandes diferencias. Venezuela tiene la matrícula estudiantil más grande de la región, pero ¿es la cantidad por sí sola, algo que deba hacernos sentir orgullosos? Como escuché una vez entre los pasillos de la Universidad, "Lanza una piedra a un árbol y te lloverán abogados, contadores e ingenieros".

Ser la primera Universidad de Venezuela es un concepto que aún nos queda pequeño, posición 27 en una región (latino-américa) que no tiene ninguna Universidad entre el TOP 100 de Universidades según el ARWU 2012, es tan solo un llamado de atención de que debemos volver a enrumbar el camino de nuestra casa de estudios hacia la excelencia, vencer la sombras, salir de la oscurantina, dejar de conformarnos con ser los mejores en un país que ofrece poca competencia y empezar a apuntar hacia posiciones más altas en todo el mundo, no pretendo hablar mal de nuestras Universidades, solo considero que el concepto de "Academia" ha quedado enterrado por asuntos "politiqueros" y tenemos el deber de desenterrarlo y ponerlo a valer, Simón Bolívar no nos dejó estas tierras para que las tengamos abandonadas.

He tenido la oportunidad de participar en propuestas educativas de universidades como Harvard, Stanford, UNAM y la Católica de Chile, que es la primera de nuestra región y puedo decirles que tenemos lo necesario para estar a la altura de ellas, solo nos falta actualización, más integración social-tecnológica y lo más importante, dejar la actitud conformista propia de países subdesarrollados, porque todo está en la mente. Nos vemos pronto.

¡U,U,UCV!

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