20/3/16

-El dilema del autor venezolano-


Venezuela se caracteriza por ser un país que importa en demasía. No quedando fuera el área de la lectura y los libros, pues el autor venezolano pasa desapercibido la mayoría de las veces, siendo relegado al anonimato. En el actual contexto de crisis, la situación se agravia, pues al no satisfacer las necesidades básicas (como la alimentación), la importancia en el tema de la producción de conocimiento y de promoción de libros, la reducción del mercado editorial y la imposibilidad de poder adquirir un libro, causa un impacto en los jóvenes venezolanos que sueñan con escribir.

He llegado a pensar que esta situación responde a los intereses de la clase dominante, que teniendo un control total en la producción y divulgación de conocimiento, la población sólo puede pensar y pensarse, a través de una sola óptica. Puede sonar como algo que no es de relevancia, pero en el contexto actual de crisis, la reflexión y la investigación (así como la producción y creación literaria), son parte importantes para enfrentar la coyuntura histórica que se vive el día de hoy en el país.

Sin una base en el pensamiento reflexivo, analítico y crítico, el país quedará huérfano de alternativas posibles y fiables, que puedan romper la cadena del clientelismo y el populismo. Destacando que este problema se repite, la importancia otorgada a las investigaciones desarrolladas en el interior del país, queda relegado al plano de lo meramente académico.


Para no extenderme, el dilema hoy en día es múltiple. Al no suplir las necesidades básicas, la reflexión, investigación y puesta en práctica se hace un acto heroico. La situación crítica de las editoriales y un detrimento paulatino en la capacidad adquisitiva del venezolano, la posibilidad de obtener un libro para un estudiante es imposible, quedando como alternativa la lectura de archivos digitales. Pero esa lectura no se puede realizar en cualquier espacio, pues hasta en el campus universitario, la inseguridad se torna atrapante, y la posibilidad de poder adquirir una “tablet” o “Laptop” (dispositivo que hace posible la lectura de los libros digitales), es imposible e Inaccesible. Las editoriales no pueden acompañar y apoyar a las nuevas generaciones de autores, quedando huérfanos. Por lo que trae como resultado la llamada fuga de cerebros del país.

Así los dilemas se multiplican, pues cada día las condiciones para los venezolanos resultan más adversas, y la posibilidad de enfrentar la crisis desde el pensamiento crítico queda en el olvido una vez más.

Haré nuevas entregas sobre este problema, por ahora espero contribuir a la visibilización del mismo.

Andrés García.

Twitter: @angarz

Instagram: @angarz1 
Blog: www.infinitudenletra.tumblr.com

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